domingo, 30 de septiembre de 2012

Manos femeninas que cultivan sus alimentos en medio de la ciudad


Huertos urbanos son una tendencia. Los productos cultivados son más saludables y representan una opción económica. Unas 7.400 personas han sido capacitadas.
En los huertos urbanos se trabaja y disfruta de las ganancias en equipo. Foto: Santiago Aguirre |

Redacción Quito
El sol del mediodía parece calcinarlo todo. Las polvaredas y el humo que han dejado los recientes incendios forman una estela empujada por fuertes vientos. Como cada día, Fanny Chalapú ya ha dado de almorzar a su familia.
Enseguida se pone su sombrero de ala ancha, se cambia de zapatos y baja a recoger las remolachas del huerto cercano a su casa.
En el barrio Balcones de El Inca, en el nororiente de Quito, hay una vista espectacular de Zámbiza y Cocotog.  Fanny cultiva una buena parte de los productos alimenticios y cárnicos que consume su familia y los dos tercios adicionales de la producción los comercializa en las denominadas bioferias.
Con su tradicional sonrisa apresura el paso y muestra orgullosa el “huertito orgánico”, donde cada día de verano trabaja de 14:00 a 18:00 (en invierno laboran en la mañana) en un terreno de unos 800 m2, prestado por el Municipio. Le siguen el paso María Cecilia Cuarán y Alegría Pijango, sus compañeras que pintaron de verde este árido sector desde 2006.
El primer paso es remover y abonar la tierra, sembrar las semillas seleccionadas y cuidar a diario las plantas, regarlas y cosecharlas en períodos variables que van de uno (rábano) a tres meses (remolacha).
El agua lluvia para sus plantas es recogida en un tanque de 1.000 litros que luego es puesto en regaderas para optimizar el recurso y no afectar a las plantas por un chorro fuerte. Hasta finales de este año se instalará un sistema de riego por goteo para distribuir mejor el agua.
Fanny cuenta que los ingresos mensuales de las tres se acercan a los 300 dólares; mientras el ahorro por el autoconsumo supera los 200 dólares durante la época lluviosa,  un promedio de 5,5 dólares diarios; mientras el 25% de la población de América Latina vive con menos de 2  dólares al día.
Pero quienes hacen de la agricultura urbana su principal fuente de ingresos   obtienen hasta 600 dólares y  mantienen un sistema productivo diversificado entre cultivos, crianza de animales y producción de miel. “Antes  solo me dedicaba a la casa, al igual que mis compañeras, hasta que seguí los cursos de Conquito (Agencia Metropolitana de Promoción Económica)”, cuenta.
En este huerto urbano las mujeres cultivan 23 productos y crían cuyes, pollos, gallinas y codornices para carne o para la producción de huevos. Zanahorias, lechugas, rábanos, nabos, cebolla, etc., están distribuidas en las denominadas camas.
Estos productos son orgánicos porque no usan agroquímicos y hasta el abono es natural.   Alegría dice que con esta actividad se siente mejor, ya que por sus enfermedades antes se sentía muy triste. “Por el sol ahora no se puede sembrar como antes, pero después cosecharemos más, verá”.
Parte de lo cultivado  es luego preparado (tostado, tortas, pan...) y comercializado en las bioferias que se realizan en las administraciones zonales o en La Carolina. “Vea cómo somos capaces de producir sanamente”, expresa María Cecilia, mientras Fanny se seca el sudor de la frente e invita a regresar a Balcones de El Inca, donde la tierra y el ser humano producen sanas delicias.

lunes, 13 de febrero de 2012

Los cultivos orgánicos del Distrito se toman el parque La Carolina

Más de 1.000 pequeños agricultores se concentran los fines de semana en la Cruz del Papa para ofrecer legumbres y hortalizas. También se venden confites, mermeladas y aguas aromáticas.


Zoila Morales fue propietaria de un gabinete de belleza durante 20 años, pero hace dos decidió vender el negocio y dedicarse al cultivo de legumbres y hortalizas en un terreno de 300 metros que poco a poco convirtió en un surtido huerto.
Ella forma parte de la organización Agricultura Urbana Participativa (Agrupar), un proyecto de Conquito enfocado en promocionar la economía solidaria a través de bioferias desde hace 10 años.
Los fines de semana, de 07:00 a 13:00, los agricultores ofertan sus productos en el parque La Carolina y difunden los beneficios de consumir alimentos orgánicos, que se cultivan en 700 huertos ubicados en distintos sectores de la ciudad. Tomates, lechugas, zanahorias, acelgas, remolacha, cilantro, perejil y pepinillo son parte de la oferta.
Los productos tienen el sello de la BCS, una certificación alemana que garantiza que no se utilizaron sustancias  químicas en la producción agrícola.
Durante un año, familias, vecinos y amigos participan de la siembra y cosecha de alimentos. Todos fueron capacitados tanto en técnicas de agricultura orgánica, como en la construcción de invernaderos destinados al cultivo de tomate  riñón y babaco, con el fin de proteger la siembra  de las plagas y el clima.
Además de capacitación, las personas reciben semillas e insumos necesarios para el proceso. Grace Cabezas, otra de las agricultoras, también trabajó en un gabinete de belleza, pero desde hace unos años se unió a otras seis personas interesadas en la producción de alimentos orgánicos.
Ahora tiene dos huertos en el sector Beaterio, al sur de la ciudad. Uno es para el consumo de su familia y el otro está  destinado a la producción comercial. En una semana, Grace obtiene de su parcela alrededor de 10 atados de pimiento, seis zuquinis, tres zapallos y 10 atados de zanahoria amarilla. Es decir, al mes se obtienen 40 atados por producto y cada uno  con un peso de 500 gramos. En su propiedad también cría cuyes y gallinas.
Además, vende maní de dulce y sal, habas tostadas y maíz tostado. Tras 6 horas de trabajo obtiene 24 fundas de cada producto.
Inés Clavijo, quien está asociada con 16 familias, a más de su producción orgánica, llega cada fin de semana con botellas de diversas aguas aromáticas, que vende en $ 0,50 centavos. Las personas de la tercera edad prefieren las infusiones para aliviar algunos males. Mermeladas de varias frutas, tortillas de maíz y de harina, entre otros, son los productos que se ofertan en la feria orgánica. 
Ambrosio Catagña desde hace tres años se dedica a este tipo de agricultura en un huerto que posee en el Valle de los Chillos. Actualmente es un negocio familiar y comenta que los  precios de venta al público son los mismos para todos los productores que participan. Un kilo de tomate cuesta $ 1,50 y un frasco de mermelada, $ 2,00.
Elvia Sagacho, también agricultora, indica que se turnan todos los miembros de la asociación que participan en las distintas ferias que se desarrollan a lo largo del Distrito Metropolitano, con la finalidad de no perjudicar a nadie.
María López es una de las compradoras frecuente. Cada sábado llega a las 07:00 para ser la primera en elegir los alimentos que consumirá con su familia. Lo hace consciente de que está llevando salud a su casa.

sábado, 21 de enero de 2012

Recomendables paginas web permaculturales

http://ecocosas.com/

http://urbanhomestead.org/

Compost y mas..


Compost: ¿cómo fabricar compost?


Para hacer compost puedes aprovechar los residuos vegetales del jardín y del hogar en vez de tirarlos a la basura. El compost es un abono orgánico que te servirá para mejorar la tierra del jardín y para alimentar tus plantas.
Se dice que por cada 100 kg de restos orgánicos se obtienen 30 kg de abono. Ahorrás fertilizantes químicos.
El compostaje una actividad gratificante, ecológica y práctica 100%. ¡Anímate si aún no has empezado!
1. ¿Qué necesito para hacer compost?
2. ¿Dónde ubico el compostador?
3. ¿Qué puedo echar?
4. ¿Qué no debo echar?
5. ¿Cómo se procede?
6. ¿Cómo sé si algo no va bien?
7. ¿Cómo sé cuándo está listo para aportarlo al suelo o para ensacarlo?
1. ¿Qué necesito para hacer compost?
La forma más elemental es hacer un montón en un rincón del jardín o usar un cajón de listones de madera. Pero lo mejor es comprar un compostador prefabricado. Los hay de distintos materiales (plástico, resina, térmicos, etc.) y tamaños diversos.
A la hora de elegir el tamaño, siempre es mejor pasarse que quedarse corto. Deberás tener en cuenta datos como:
Cuántas personas viven en la casa.
Cómo es de grande el jardín o el huerto.
Si predominan árboles de hoja caduca, de hoja perenne, si hay césped, etc.
El consumo de frutas, verduras y ensaladas que tenéis en vuestro hogar. Si diariamente, si dos o tres días a la semana, etc.
Aparte del compostador o silo, precisarás herramientas para voltear, tijeras de poda para cortar ramas y una pala para extraer el compost hecho.
También es muy recomendable disponer de una máquina biotrituradora para las ramas gruesas que no se puedan cortar con las tijeras y para picar los restos vegetales y acelerar así su descomposición.
Opcionalmente, te interesaría tener un termómetro de alcohol de hasta 100º (el de mercurio se puede romper y tendrías que tirar todo el compost) y un medidor de pH para tener más información sobre el estado del compost.
2. ¿Dónde ubico el compostador?
Deberá reposar directamente sobre la tierra.
Por comodidad, elige un sitio cercano a la cocina.
En la sombra es mucho mejor que en el sol, ya que si no, tendrías que regarlo con frecuencia para mantener la humedad.
3. ¿Qué puedo echar?
Del jardín:
Hojas, césped, hortalizas, paja utilizada como acolchado, ramas podadas (si las pasas por una triturada mucho mejor), serrín, etc.
Las malas hierbas sólo si son anuales y no llevan semillas, porque las perennes que tienen estolones (ej. grama) o bulbillos (juncia o castañueña) o rizomas, puede mantener su viabilidad y brotar.
Del hogar:
Cenizas, posos del café o de té, infusiones con papel incluído, cáscara de huevo, frutas, verduras y hortalizas, periódicos no impresos en color, yogures caducados, tapones de corcho, papel de cocina, aceite de aliñar, pelos, etc.
4. ¿Qué no debo echar?
• Carne, huesos y pescado. Produce malos olores.
• Plantas y frutos enfermos o gran cantidad de vegetales podridos. Produce malos olores y putrefacción.
• Los excrementos de animales domésticos y de personas. Lleva patógenos.
• Ceniza y serrín de madera tratada o aglomerados. Colas y barnices. Esto es muy tóxico.
• El resultado de pasar la escoba tampoco porque lleva metales pesados.
• Por supuesto cualquier material que no sea orgánico y biodegradable: plásticos ,vidrio, etc..
5. ¿Cómo se procede al compostaje de jardín?
De lo que se trata es de que esas hojas, ramas, césped, cenizas, etc. que echamos sean atacadas por microorganismos (bacterias y hongos) y se descompongan, fermenten, transformándose así en otro material con características distintas al original y muy bueno para el suelo y las plantas.
La capa inferior se hace con ramas más gruesas y piñas y no debe superar los 30 cm.
Mezcla varias capas de siega de hierba con residuos de corteza, podas de tallos jóvenes y papel troceado, en una proporción de 1 a 2. El estiércol o el mantillo del año anterior sirve como activador de la fermentación y se puede agregar al material, también en capas alternativas.
A continuación, riega.
Es interesante almacenar en otoño en un cajón o rincón hojas secas para mezclarlas con el césped en primavera y verano, que es más abundante, y equilibrar así material seco con verde.
Los compostadores disponen de ventilación y aberturas para que funcione la descomposición. No deben estar cerrados herméticamente.
Para agilizar la fermentación usa una máquina trituradora y también en los centros de jardinería venden activadores de compostaje. Ideal para cuando llenas el primer día de instalación y necesitas arrancar el proceso con fuerza. Añadir lombrices es bueno igualmente (de hecho, desde la tierra suben).
Acelerador compost
La humedad resulta vital. Por último, una temperatura de 40-60ºC eliminará los gérmenes y posibilita que en 3 ó 4 meses tengas un compost de calidad.
El único cuidado consistirá en vigilar que no se pudra controlando la fermentación. De vez en cuando, toma un puñado de compost con la mano y apriétalo. Si escurre líquido, corre peligro de pudrirse. Incorpora material seco y dale forma de nuevo al montón. Y si se desmorona, se encuentra muy seco y debes humedecerlo. Remueve la mezcla una vez al mes para airearla.
6. ¿Cómo sé si algo no va bien en la elaboración del compost?
Si notas un olor a amoníaco, significa que hay demasiado nitrógeno (material verde) sin mezclar con carbono (marrón). La solución es mezclar con materia seca (por ejemplo, hojas secas) y voltear.
Si notas un olor a podrido, significa que hay demasiada humedad y poco oxígeno. La solución es mezclar con materia seca y voltear.
Si ves que el compostador está lleno de materia seca y fría, significa que falta humedad. Por lo tanto la solución será mezclar con restos de cocina verdes y voltear.
Las Moscas de la fruta no son ningún problema, pero si no las quieres ver o en menos cantidad debes enterrar un poco los restos de cocina.
Si la mezcla resulta demasiado ácida y no evoluciona, se puede incorporar cal al conjunto.
7. ¿Cómo sé cuándo está terminado el compostaje para aportarlo al suelo o para ensacarlo?
Estará listo en unos 3 meses en primavera-verano y hasta 6 en invierno.
Para ver si ya está en su punto, toma un puñado con la mano. Deberá tener un color marrón o negruzco similar al del mantillo, olor a bosque y estar frío debido a la falta de actividad microbiana.
No se reconocerá nada de lo depositado hace unos meses, excepto los trozos de ramas y piñas, las cuales se separan con el tamiz o con las manos y vuelta a introducir al compostador para que continúe su proceso y sirva de estructurante.
Si no usas el compost de inmediato, puedes guardarlo en bolsas o sacos cerradas forma hermética. Si al estrujarlo desprende líquido, no lo almacenes en bolsas, ya que podría pudrirse.
El compost obtenido se aplica al suelo una vez al año, en otoño o, en el caso de climas cálidos, en invierno.
Puedes dejarlo sobre la superficie (5cm.) a modo de acolchado o si no, incorporarlo.
Para macetas debes pasarlo antes por un tamiz fino.
Algunos posibles modelos de composteras:
Hecha com pallets, o restos de maderas, tablas de construccion etc.
FBH73JNFJPYEZFQ.MEDIUM Compost y mas..
Start your compost Compost y mas..
Simplemente con tejido de alambre, mas facil imposible.
Rodent Resistant Composter Compost y mas..
FDF51Y0FWYHTC46.MEDIUM Compost y mas..
De cajones de fruta (plasticos)
Milkcrate Composter vertically stacked Compost y mas..
assemble your composter Compost y mas..
Start composting Compost y mas..
Este tipo de compostero es muy eficiente, ya que trabaja por etapas y nos posibilita realizar compost en menos tiempo.
De barril
add compost Compost y mas..
Este tipo son muy interesantes, son los mas rapidos ya que al poder mover el compost, se agiliza el proceso.

Otras Ideas

Para plantar zanahorias, no hacen faltan semillas.
carrot cake01 Compost y mas..
Al usar una zanahoria, normalmente cortamos la parte superior, donde salen las hojitas pues si en ves de tirarlo lo ponemos en plato o tapper con un 1 cm de agua que iremos cambiando a diario en un par de dias, veremos como le vuelven salir hojas, y unos dias mas tarde raiz, entonces la pasamos a la tierra y unos meses despues lista para cosechar.
Maquina de hacer papas (patatas).
Esto se puede hacer con un barril o neumaticos. La idea es que empiezas con un neumático, lo rellenas con tierra, siembras unas cuantas papas y cuando la mata sobresale el neumático añades otro neumático encima del primero. Lo rellenas con tierra sin tapar la mata por completo y así continúas hasta que la planta se seca y cosechas tus patatas.
Para sembrar la papa no hace falta mas que los restos de cuando pelamos las mismas eso si pelar un poco mas grueso de lo habitual o se que quede la corteza con un poco de papa la ponemos un poco superficial, y mantenemos humedad y en pocos dias tendremos la planta.
mpapa Compost y mas..

Guia de abonos orgánicos y para que sirven:
Cascara de huevo:se utiliza molida si la tierra es ácida aporta alcalinidad a la misma hay que ver que necesita la planta en cuestión de suelo.
Cenizas de origen vegetal: Aportan fundamentalmente potasio.
Café:  después de hacer el café, al limpiar el filtro estos restos se pueden agregar a la tierra como acidulante, si donde vivimos el agua es muy alcalina (cal, carbonatos, magnesio) este aporte podría hacer de buffer y neutralizar el agua de riego.
Estiércol: Se puede usar el de casi cualquier animal, siempre con moderación porque tiene mucho aporte de nitrógeno, los mejores son los de animales herbívoros como vaca, oveja, caballo etc.
Guano: fundamentalmente rico en nitrógeno otra vez controlar la dosis un uso excesivo puede ser contraproducente también tiene altos niveles de fósforo.
Humus: el mas completo y natural, si se usan fertilizantes o biocidas químicos no sirve ya que lo volvemos inerte por así decirlo, el humus aporta microorganismos y favorece todos los procesos del suelo para la correcta alimentación de nuestras plantas.
Restos vegetales: por ejemplo el pasto cortado, viejas plantas, paja etc. se pueden poner directamente sobre el suelo y cumplirán tres funciones fundamentales, retendrán humedad en el suelo, haciendo mas eficiente el riego, por otra parte con su descomposición aportan nutrientes y por ultimo mantienen vivos los microorganismos del suelo, si la tierra esta desnuda el sol los ira matando, por eso en los bosques, selvas etc. no vemos nunca un suelo desnudo verdad.

Como hacer una huerta orgánica en casa y no morir en el intento

Parte del secreto para poder llevar una vida sustentable y ecológica, pasa por la autogestión y autosuficiencia en varios aspectos, uno de ellos muy importante es la alimentación, en las próximas semanas, desde ecocosas.com en este sentido compartiremos una serie de artículos desde como cultivar zanahorias hasta, hacer pan casero y sin químicos. Pero como todo las cosas se ha de empezar por alguna parte, así que empezamos por el huerto, no hace falta gran espacio, puede ser en una terraza un pedazo muy pequeño de tierra, en esta primera parte plantearemos una situación ideal donde contamos con un terreno la próxima entrega sera sobre el huerto urbano.
huerta 1 Como hacer una huerta orgánica en casa y no morir en el intento
No hace falta una gran inversión para armar vuestra propia huerta, apenas un poco de información para así dar el puntapié inicial y dar los primeros pasos en la tarea de la siembra y la cosecha. Lo primero es contar con un terreno que no tiene porque ser demasiado amplio pues una huerta para una familia de cuatro o cinco integrantes requiere apenas unos pocos metros cuadrados de superficie.


Los bancales
Basta contar con unos pocos bancales para lograr buenos resultados, unos cinco serán suficientes pues el secreto no sólo está en el tamaño de la huerta sino también en su cuidado y sistema. En ese sentido, hay tres aspectos fundamentales a tener en cuenta: La rotación, el uso de abonos orgánicos y la asociación de plantas.
La tierra
Pero antes de adentrarnos en los pormenores del cuidado de la tierra hay que tener en cuenta la preparación del terreno. Bastará con que el dueño de casa limpie el terreno quitando las malezas, piedras y vidrios para luego establecer los bancales, que deben tener un margen de entre 30 y 40 cm. entre uno y otro para así poder caminar entre ellos.
Expertos en la materia aconsejan no mover la tierra una y otra vez sino simplemente integrar los terrones de tierra con el suelo natural, para luego emparejar la zona con un rastrillo.
El abono
Entonces sí, ya estaremos en condiciones de sembrar aunque para dar ese paso hay que considerar algunos aspectos que sin dudas incidirán en los buenos resultados de la siembra. Uno de ellos remite al uso de abonos orgánicos para enriquecer la tierra. Un buen abono orgánico puede ser creado por ti mismo con restos orgánicos como pueden ser cáscaras de huevo, restos de patatas, estiércol, cenizas, restos de frutas, etc. Tan sólo debes echarlos en la tierra en forma pareja y luego regar la zona para lograr una buena humedad o simplemente tomar los desperdicios, echarles agua y cubrirlos con un plástico para que fermente y, entonces sí, echarlos en la huerta. Otra manera es hacer compost con restos vegetales para abonar la tierra.
huerta1 Como hacer una huerta orgánica en casa y no morir en el intento
La siembra

Así es como, con estos requisitos básicos, entraremos de lleno en la etapa de la siembra, que si bien es un proceso sencillo tiene sus secretos. Lo primero es pensar en lo que se quiere cultivar pues las opciones son de lo más variadas. Pueden ser habas, cebollas, coliflor, remolacha o acelga hasta lechuga o puerro. Siempre hay que conseguir el calendario de siembra local para saber cuando sembrar que mas adelante aclararemos a grandes rasgos como se prepara la huerta según la estación del año y la utilización de invernaderos. Las opciones son infinitas.
 Como hacer una huerta orgánica en casa y no morir en el intento
Al momento de sembrar hay dos alternativas: por almácigos o en forma directa, echando las semillas en la tierra, normalmente al realizar siembra directa crecen muchas plantas en un mismo sitio por lo cual cuando crecen un poco se escogen las mas vigorosas y se arranca las que han crecido menos esto se realiza al mes aproximadamente esta tecnica se conoce como aclareo. Si se elige la siembra por almácigos hay que colocar tierra en recipientes pequeños como para unas pocas semillas, yo utilizo normalmente las cajas de huevos que van muy bien y son biodegradables tambien se puede utilizar los cilindoros de rollos de papel higenico o cocina, colocamas tierra, mezclada con hummus o compost y un poco de arena o fibra de coco para tener un buen drenage, ponemos un par de semillas por recipiente y esperamos hasta tener una planta chica que luego transplantaremos a su lugar definitivo a los 30 a 45 días asi en las fase de germinación y crecimiento cuando la planta es mas fragíl la podemos tener controlada en cuestiones climaticas, agua etc.

Consejos
Un gran consejo de los expertos destaca la asociación de cultivos, es decir el sembrar juntas aquéllas plantas que de alguna manera se benefician entre sí. Puede ser porque se complementan con sus nutrientes o porque algunas de ellas repelen insectos. ¿Algunos ejemplos? La remolacha y la zanahoria, la albahaca y el tomate, también la lechuga, la espinaca y la escarola.

martes, 28 de junio de 2011

ISLA SANTAY: Viviendas de la Eco-comunidad de Santay en plena c...

ISLA SANTAY: Viviendas de la Eco-comunidad de Santay en plena c...: "Las viviendas ofrecidas por el gobierno nacional a la población de la Isla Santay están en pleno proceso de construcción con la participació..."

lunes, 13 de diciembre de 2010

El patio se convierte en una despensa

En la cooperativa Shilov hay un huerto comunitario de 30 por 15 m de superficie, que cuidan seis personas. Cosechan las hortalizas cada tres meses.  | FOTO: JOSÉ MORÁN / El Telégrafo

En los huertos orgánicos, comunitarios y familiares de Guayaquil, se cultiva tomate, rábano, cebollines, pepinos, berenjena, pimiento, cilantro, perejil y albahaca.

Un promedio de dos a tres horas diarias les dedican los diferentes cultivadores a sus espacios.

Entre 30 y 40 dólares se invierte en materiales para cercar y habilitar un huerto dentro de las comunidades.

La cosecha se realiza cada tres meses.

Preparados caseros y comerciales como el compose, Biol, Ecofolial, cebolla colorada con ajo y albahaca, se utilizan para abonar y acabar con las plagas en los huertos.
Con apoyo de instituciones, en Guayaquil también cultivan hortalizas en patios de las casas.


Los huertos orgánicos, ya sean comunitarios o personales, son una alternativa de ahorro inyectada de salud, para poner las verduras y frutas en la mesa.
Dos fundaciones, una institución educativa y una ama de casa están vinculados en parte de Guayaquil con el cultivo de frutas y hortalizas en los patios de los hogares.

Vuelan sobre el huerto de Shivlon
Con los huertos llegaron las mariposas, corrobora Nadia. Ella no despega sus manos de la tierra. Los bichos alados blancos, revestidos de dorado por el sol, flotan sobre las plantas que siete personas cultivan en un solar de Monte Sinaí. El modelo de compra diario en la tienda del barrio, para los encargados de este huerto en la cooperativa Shivlon, en el norte de la ciudad, es obsoleto. Nadia Posligua y Paola Aguayo, dos de las responsables del huerto, lo han remplazado por los trabajos de agricultura diarios.

Dedican entre dos y tres horas a regar las plantas y remover la tierra. Cultivan acelga, nabo, cebollas, tomates, berenjenas, jengibre, perejil y tres clases de cebollas en espacios a los que llaman camas, que son parcelas señalizadas. Cosechan cada tres meses.

El proyecto lo coordinaron y financiaron cuatro estudiantes del colegio La Asunción, como proyecto de grado de su especialización Físico Matemáticas.

La tierra se preparó con Biol, un fertilizante orgánico formado por una descomposición de abono de vaca, leche, melaza y hojas de leguminosas. “Es un pesticida y fertilizante a la vez”, explica el estudiante Jorge Velasco.

En el huerto hay 5 fundas grandes en las que colocan todos los desechos producidos en sus casas, que luego los traen y así preparan la tierra para las cosechas.

Fumigan también el espacio con Ecofolial, un pesticida preparado a base de albahaca y ajo. que lo aplican diariamente en el área de siembra.

El cercado del huerto que tiene 30x15 m de superficie y la readecuación del espacio, costó $1.000. Se recaudó el dinero mediante rifas.

Para rehabilitar el terreno se comunicaron con la Prefectura del Guayas.

Un sondeo previo reveló que después de los servicios básicos, la alimentación era considerada el segundo mayor problema en el sector, por ello consideraron pertinente readecuar el huerto.

Un huerto con rabo de gato
Frente a este huerto queda el de Rita Godoy, ella ha sembrado una mata de rabo de gato roja frente a la cerca.

Godoy invirtió $30 en los listones de madera utilizados para el cerco y las camas de sembrío; las semillas se las regaló su padre.

El ahorro es notable comenta, pues antes gastaba $9 a la semana en legumbres, ahora lo que hace es invertir dos horas diarias en el cuidado de las plantas.
“Esta tierra está preparada de forma natural; le puse melaza y abono seco y fresco de vaca”, cuenta.

Cultura y verdura
Desde el 2002 el programa Zumar ha capacitado a 1.200 familias a lo largo de Bastión Popular. Graciella Trello, directora del programa, cuenta que al detectar en una investigación previa, que la desnutrición leve era un factor que alcanzaba al 30% de los niños de la zona, se decidió implementar el programa de huertos orgánicos.

El ahorro es notable, comentan, pues antes gastaban $9 a la semana en legumbres
Lo más complejo ha sido incorporar el uso de legumbres y verduras en la alimentación diaria. “Tratamos de que en las capacitaciones aprendan a incorporar un ingrediente atractivo, como carne salteada con verduras, para los niños”, dice.

Cada año se incorporan 100 nuevos huertos, es decir, 100 familias que cultivan y preparan el compos (tierra de sembrado) con las capacitaciones que reciben.

En el 2010 se implementó el proyecto en Flor de Bastión, con 50 cultivos.

El costo del huerto, asumido por Zumar, es de $ 40. Para la renovación de la tierra, después de cada cosecha, las familias aprenden a preparar el compos con los desechos orgánicos y a armar los semilleros para renovar las cosechas.

Los semilleros portátiles son cajas formadas con listones de madera que miden 50 cm de largo, 35 de ancho y 10 de profundidad, donde en cada cuadrante se colocan las semillas para que germinen.

1.200
son los huertos familiares que hasta ahora ha promovido la corporación Zumar.
Las cincuenta macetas
Diciembre es el tiempo de las calabazas, pepinos florecidos y tomates en la casa de Tania García, en la vía a la Costa. Ella le dedica dos horas diarias a sus 50 macetas en las que siembra hortalizas y verduras, que son consumidas en su casa.

Para no utilizar pesticidas artificiales emplea una mezcla de la cáscara de la cebolla colorada licuada con ajo. La mezcla se cierne, se deja reposar un día y luego puede utilizarse para rociar sobre las plantas y ahuyentar las plagas e insectos.

“Las semillas preparadas en el semillero las puedes utilizar cuando les aparece la quinta hoja”, explica Tania, quien inició su cultivo cuando su esposo se encontraba realizando un proyecto sobre cultivos de banano y ella decidió plantar las semillas en una maceta, desde entonces mantiene todo tipo de leguminosas y frutas en tachos.


Por: Fernanda Carrera Toscano
maria.carrera@telegrafo.com.ec
Guayaquil